Los argumentos que desmontan las absurdas teorías conspirativas sobre la llegada a la Luna

Aún hay quienes creen que todo fue un montaje de Estados Unidos, una gran mentira mantenida por miles de personas durante 50 años.

 

Hace medio siglo dos seres humanos pisaron por primera vez la Luna… ¿o no?. Aún los hay que creen que todo fue un montaje de Estados Unidos, una gran mentira mantenida por miles de personas durante 50 años, y dan algunos argumentos que rebaten para Efeexpertos en la materia.

Los argumentos negacionistas tomaron forma en el libro del estadounidense William Kaysing “Nunca fuimos a la Luna” (1976) y desde la llegada de internet, aunque las razones siguen siendo las mismas, vuelven a la actualidad de manera periódica. Pero ¿qué piensan los que de verdad saben del espacio?

Hacer un montaje habría sido mucho más caro que ir de verdad a la Luna

— El director general de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jan Wörner, recuerda que una vez, en una conversación privada con un administrador de la Nasa le dijo: “Mira, estamos los dos solos en una habitación. Me puedes contar si han estado en la Luna y me dijo: ‘Sí, Jan, sencillamente porque hacer un montaje de todo esto sería muchísimo más caro'”.

— El historiador y editor español Ricardo Artola, autor de “La carrera espacial: Del Sputnik al Apollo 11”, considera que “el argumento más potente contra los negacionistas” es que, en plena Guerra Fría, si los soviéticos hubieran tenido “algo a lo que agarrarse” para acusar a Estados Unidos de un montaje lo habrían hecho, pero “en ningún momento lo cuestionaron”.

— El ex astronauta español y ministro en funciones de Ciencia, Pedro Duque, se refiere al argumento de que en la Luna, donde las temperaturas llegan a 120 grados centígrados, Neil Armstrong y Buzz Aldrin habrían muerto por el calor.

El aterrizaje se produjo al amanecer, cuando no alcanzaban esas temperaturas, explica Duque y además “lo único que puede estar a 120 grados es la primera capa de arena”, por lo que bastaba “con un buen aislamiento en la suela de las botas”.

“Los trajes espaciales, si les da el sol durante mucho tiempo, pueden calentarse por fuera, pero para eso están llenos de capas de aislamiento; está todo pensado”, indica Duque, que ha estado dos veces en el espacio: La primera en el transbordador Discovery (1988) y después en la Estación Espacial Internacional (2003).

¿Y las estrellas en el cielo?

— El astrofotógrafo Rogelio Bernal, cuyas imágenes han sido seleccionadas 60 veces por la NASA como “la foto astronómica del día”, explica por qué en las fotografías tomadas por los astronautas no se ven estrellas en el cielo. Para los negacionistas se debe a que la NASA se olvidó de ponerlas mientras rodaban en algún lugar secreto la supuesta llegada a la Luna.

Las fotos -dice Bernal- “se realizaron sobre una superficie de la Luna muy brillante (le está dando directamente la luz del sol), y consecuentemente, son tomas de muy corta exposición. Es lo mismo que si haces una foto de muy corta exposición del cielo por la noche -no se verían las estrellas-. De hecho, si esas fotos mostrasen estrellas es cuando uno podría sospechar, cuanto menos, de montaje”.

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>